Autor: todochistes.net
los murciélagos Esto son dos murciélagos que estaban hambrientos y de repente viene uno con la boca llena de sangre, y le dicen los dos murciélagos hambrientos: -¿Dónde has conseguido tanta sangre? A lo que le contesta el otro: -¡Véis esa pared de allí! -¡Sí! -Pues yo no la vi
Loco y vago En el manicomio: – ¿Y tú por qué no trabajas? – Porque estoy loco – Ya, pero otros locos si trabajan. – ¡Si!, pero yo no lo estoy tanto…
Locos con indiferencia Esto son dos locos que van por la calle y se encuentran tres bombas. Las levan a comisaria y por el camino le dice un loco al otro: Illo y si esplota una bomba, que hacemos!!!! Pue les decimos que solo nos encontramos dos.
Locos de remate En un psiquiatrico,un loco le dice a otro: -Pepe,¿quieres casarte conmigo? A lo que le responde su amigo Manolo: -¿Que estas loco? -¿Tu que crees que estoy aqui de vacaciones o que?
Locos en el estanque A uno que echa un reloj en un estanque deñ jardín, otro le pregunta: – ¿Por qué lo has echado? – Para ver si nadaba… – ¿Le habías dado cuerda? – No – Pues, entonces, ¿cómo querías que nadara?
Locos podridos Dos locos en el manicomio, uno se mete el dedo en el culo y se lo pone al otro en la nariz, y le dice» para que veas que no estamos locos, lo que estamos es podridos»
Los abogados… ¿Por qué a los abogados se les entierra seis metros bajo tierra cuando a las demas personas se les entierra a solo tres? R: Porque en el fondo son buenos….
Los amigos pescadores Estos eran dos pescadores que querían cruzar de una isla a otra. Uno era ciego y el otro tuerto, el ciego iba remando y el tuerto iba dirigiéndole. Mientras el ciego iba remando, casualmente le pasó a pegar al tuerto en el ojo bueno, entonces el tuerto le dice a su amigo: ¡Hasta aquí llegamos! Entonces, el ciego tiró los remos y saltó creyendo que ya habían llegado a tierra.
Los argentinos y el cura Dos argentinos llegan a Lima un día domingo, y se van a misa. El párroco los escucha conversando, y comienza su misa: – Hermanos… ustedes saben que María Magdalena era una ramera, una pécora, la única que hizo dudar a nuestro señor Jesucristo… pues bien, María Magdalena era argentina! Los dos argentinos se miraron indignados y decidieron regresar el siguiente domingo a misa. Ese día, el párroco empieza su sermón: – Hermanos… cuando nuestro señor Jesucristo fue acusado, Poncio Pilatos decidio condenarlo y se lavó las manos… pues bien, Poncio Pilatos era argentino! Irritados, los…
Los bombillos Un bombillo en una fiesta le dice a otro: Te noto como apagado. Y el otro responde: No, es que estoy fundido.