Un anciano millonario, muy enfermo, llama a su sobrino a la cabecera de su lecho:
- he decidido legarte toda mi fortuna.
- ¡Oh!, mucha gracias, ¿que puedo hacer yo por tí?
- Pues empieza por quitar el pie del tubo del oxígeno.
Chiste visto 761 veces.Valoración: Chiste enviado por TC.